Episode Transcript
[00:00:32] Speaker A: ¿Qué tal? Muy buenos días amigos de Cuento Contigo. Los saluda su amigo Rodolfo Portales en ausencia de la señora Nena Torres. El día de hoy vamos a tener un programa mucho, muy interesante con una invitada muy especial.
Buenos días, Isabel Torres, ¿Qué tal?
[00:00:53] Speaker B: Hola, muy buenas Rodolfo, pues aquí muy bien, encantada de charlar contigo.
[00:00:58] Speaker A: Bien, Isabel, ¿Nos puedes comentar quién es Isabel Torres, en qué ciudad te encuentras en este momento y a qué te dedicas?
[00:01:08] Speaker B: Perfecto. Bueno, yo vivo en España, concretamente en la zona centro, no en Madrid, pero sí muy cerquita, en Castilla La Mancha, provincia de Guadalajara, aquí en España.
¿Y quién es Isabel Torres? Pues una persona que hace algunos años descubrió que había una mejor forma de dirigir su vida, su vida personal y profesional a través de una herramienta fundamental para mí. Literalmente me cambió la vida y desde hace algunos años me dedico a enseñar aquello que yo aprendí en su vida. Me dedico a enseñar inteligencia emocional como una herramienta de vida que a mí me parece fundamental. Así es que cada vez que puedo y tengo la oportunidad de hablar sobre ella y sobre los beneficios de ella, pues encantadísima de hacerlo.
[00:01:55] Speaker A: Muy bien Isabel, el tema que traemos el día de hoy es un tema que salvo tu mejor opinión y comentando yo hace algunas semanas con una persona cercana, comentábamos que de hecho la psicología como tal es una ciencia que vamos a decir en nuestros tiempos, estoy hablando prácticamente En los últimos 30 años del siglo pasado, 1970 a la fecha, no se conocía tanto el tema de las terapias psicológicas y mucho menos el coaching, el desarrollo personal prácticamente estaba en, vamos a decir, desarrollándose en evolución.
Entonces llama la atención, me llama mucho la atención que hoy día, gracias a la masificación del Internet, tenemos acceso a información infinita, pudiéramos decir, y sobre todo a este tipo de nuevos conceptos o nuevas, vamos a decir, técnicas, estrategias para el desarrollo personal.
¿Nos puedes comentar un poco acerca de la historia de la Inteligencia emocional, ¿Cuándo y cómo se empezó a desarrollar?
[00:03:29] Speaker B: Tenemos un máximo referente dentro de la inteligencia emocional, no porque lo descubriera, sino porque fue quien lo popularizó, que fue Daniel Goleman. En los años 90, este psicólogo, este periodista y escritor, recopiló todos los estudios, todo lo que la ciencia había recopilado acerca del desarrollo personal desde el enfoque de la gestión de las emociones.
Quizá antes de esa época, la parte concreta del desarrollo personal que se centra en las emociones no era tan popular.
Quizá la espiritualidad mucho más, quizá la psicología propiamente dicha desde un enfoque terapéutico y desde el diagnóstico también. Pero. Pero lo que es popularizar el concepto de la inteligencia emocional, del manejo correcto de nuestras emociones, era algo que fue revolucionario en esos años. Entonces lo que hizo Daniel Goleman fue estructurar todo lo que ya se conocía y el que hizo dividirlo en cinco grandes áreas. Tres áreas correspondientes al ámbito intrapersonal, la persona con respecto a sí misma. Dos áreas con respecto al ámbito social. Entonces él habla de autorregulación, autoconciencia, autorregulación y automotivación como esos ámbitos intrapersonales. Y luego la conciencia social y las habilidades sociales dentro del ámbito social. Con lo cual, ¿Cómo define Daniel Goneban la inteligencia emocional? Como la capacidad para gestionar nuestras emociones, la capacidad para automotivarnos y la capacidad para tener relaciones saludables. Por eso decía, a mí la inteligencia emocional me cambió la vida, porque me dio estructura.
Normalmente las personas tendemos a consumir desarrollo personal en píldoras sueltas, pero la inteligencia emocional es un enfoque integral y estructurado, por eso funciona. Y por eso para mí fue una verdadera revolución, además desde un enfoque muy racional, porque no todas las personas saben desarrollarse desde un enfoque más espiritual.
[00:05:22] Speaker A: Claro.
Y en particular en tu caso, en algunos de tus videos me tocó conocer realmente la actitud que tomas en una situación de vida que para cualquier otra persona pudo haber sido agobiante, frustrante, que fue cuando entraste en paro en tu trabajo.
¿Entonces me llamó mucho la atención cómo fue eso? ¿Tú ya tenías algo de inteligencia emocional para poder reaccionar de esa forma?
[00:06:00] Speaker B: Es que mi vida profesional ha sido.
No sé, podríamos decir que ha tenido muchos altibajos, muchos giros de guión, por decirlo de alguna manera. Yo empecé a trabajar muy joven, yo tengo una minusvalía reconocida, con lo cual entré a trabajar dentro de una organización que aquí en España se dedica a dar trabajo a las personas con discapacidades físicas, como era mi caso. Entonces yo entré en el ámbito de la industria gracias a esa minusvalía física y fui progresando hasta que llegué a responsable de producción dentro de mi ámbito.
Ahí di un giro de guión porque aquello ya no era para mí. Y entonces me pasé más a la parte de administración de empresas, con lo cual estuve trabajando para el grupo Telefónica, estuve trabajando a bastante alto nivel con respecto a lo que era mi propia formación. Y ahí yo, dentro de esos años en los que estuve en esta empresa, me formé en Inteligencia Emocional.
Ahí fue donde yo empecé la inteligencia emocional. Ahí, claro, yo empecé enseñando a mi propia empresa esta herramienta de desarrollo personal. Mi empresa la acogió muy bien, después pasé a todo el grupo Telefónica, donde yo al final pude todavía darle más potencia. Y ahí fue cuando acabó mi colaboración con esta empresa. Ahí fue cuando a mí me oye, pues mira, ya no te queremos más aquí. Y yo dije pues maravilloso, porque ya ha llegado el momento en el que yo pueda desarrollar mi proyecto. Y esto fue hace diez, doce años, desde ese salto en el que yo realmente no me costó, para mí fue un tránsito normal el que acabara esa etapa y empezara esta otra, gracias a los recursos que yo ya había desarrollado.
[00:07:46] Speaker A: Podemos llamar un cierre de ciclo para iniciar una nueva etapa en tu vida profesional.
[00:07:54] Speaker B: Exacto, exacto. Y además un ciclo tremendamente orgánico. Un cierre de ciclo que fue cuando debía ser, porque de hecho yo ya un tiempo antes me había planteado dejar a mi empresa y una compañera mía me no lo dejes ahora, aguanta un poquito más. Y ahí fue cuando llegó el despido, con todos los beneficios que supuso para mí ser despedida y arrancar mi proyecto, o sea que a nivel, vamos a decir, de sincronía fue. Fue maravilloso ese cierre de ciclo.
[00:08:22] Speaker A: Fíjate que quise entrar a esa parte, vamos a decir, personal de tu vida, para poder darnos cuenta nosotros quienes estamos de este lado, que es viable en un momento dado, dadas las condiciones que nos has comentado, trabajar en la inteligencia emocional, entrenar las emociones, y has hablado de autorregulación, autoconciencia, has hablado también de reconocer y gestionar las emociones, y es algo que nosotros pensaríamos que se requiere un trabajo muy profundo, y sin embargo, tú en tu metodología hablas que las emociones se tienen que trabajar igual que el cuerpo físico, en cuanto a conocerlo, a aprender a cómo fortalecer en un momento dado esa parte emocional.
Y es un trabajo permanente, porque la vida nos presenta situaciones a veces
[00:09:43] Speaker B: que
[00:09:43] Speaker A: nos acuden, y si no tenemos en un momento dado el reconocimiento de lo que sentimos, de cómo las podemos gestionar y salir adelante de esas situaciones, podemos entrar en otro tipo de dinámicas que ya requieran un tratamiento profesional, psicológico o inclusive psiquiátrico.
Ahorita prácticamente vamos a salir a una pregunta, pero me interesaría conocer un poco más y quisiera que nos hablaras acerca de lo que es la autorregulación, el autoconocimiento, la autoconciencia, para iniciar el proceso de trabajar la inteligencia emocional.
Porque estamos acostumbrados a reaccionar y entiendo yo que una vez que se trabaja la inteligencia emocional, aprendes no a reaccionar, sino a, vamos a decir, a razonar lo que está sucediendo y responder ante esa situación, pero de una manera inteligente. Entonces piénsalo muy bien, ahorita me contestas.
Bien Isabel, ¿Qué pensaste?
Quisiera empezar primero con.
Con la segunda pregunta que hice. ¿Es lo mismo reaccionar que responder?
[00:12:02] Speaker B: Podríamos decir que la reacción está un poquito más automatizada que una respuesta meditada, una respuesta consciente.
Nosotros no podemos evitar sorprendernos ante algo que no esperamos, no podemos evitar el dolor que sentimos cuando alguien nos daña de alguna forma, porque no somos de piedra, ni somos robots que estamos programados para que nuestra forma de reaccionar siempre sea la más eficiente.
Nuestras emociones están ahí y nuestras emociones son maravillosas, pero también nos limitan de alguna forma, por eso es tan importante aprender a gestionarlas.
La reacción está más automatizada, pero la respuesta parte de una, podríamos decir, de unos pasos previos. Primero necesito comprender lo que me sucede, después necesito aceptar lo que me sucede, después necesito adaptarme a lo que me sucede.
Eso significa equilibrar mis recursos, al reto que tengo por delante y desde ahí, proactivamente buscaré cuáles son mis opciones y desde ahí es de donde decidiré qué quiero hacer.
Y toda esta madurez, todos estos pasos conscientes que necesitamos, podríamos decir, procesar y gestionar de la forma adecuada, nos la da precisamente el desarrollo personal y concretamente la inteligencia emocional nos ayuda a esto. De hecho, antes cuando planteabas el tema de lo importante que es conocer nuestras emociones para gestionar nuestras emociones, nuestras emociones no solamente son inevitables, también son necesarias y además de necesarias nos traen información y todo el mundo sabe lo que es sentirse bien o sentirse mal. Todos sabemos jo, estoy fatal. Pero hay veces que no llegamos a es que siento un dolor profundo porque me siento traicionado por mi hermano, porque le conté una cosa importante y resulta que no respeto mis deseos, o es que me siento abrumada por una persona que está siendo muy intensa y me siento invadida, me está desequilibrando esta situación, o me siento vulnerable o me siento impotente. Es que hay infinidad de matices emocionales a los que si no sabemos ponerles nombre no podemos reaccionar adecuadamente. Por eso es tan importante la autoconciencia, pero no solamente la autoconciencia emocional, sino la conciencia de uno mismo, salir del piloto automático, saber realmente qué me dice de mí lo que me está pasando, dejar de echar balones fuera de no, es que los demás son los culpables de esta reacción emocional que yo tengo y desde ahí, literalmente ponerme las pilas. Es decir, qué me dice de mí cómo me estoy sintiendo y qué quiero hacer al respecto. No qué me impulsa el automatismo a hacer, sino qué quiero yo hacer desde mis valores personales.
[00:14:33] Speaker A: Fíjate que has comentado algo muy importante que es la aceptación en una respuesta meditada y eso considero yo que es un gran obstáculo para las personas, me incluyo yo, porque reaccionamos impulsivamente, reaccionamos prácticamente ante cualquier detonador, ante cualquier.
Acá en México decimos que existen las personas de piel muy fina, muy delgada, que prácticamente reaccionan ante cualquier provocación, o le llamamos también de mecha corta, en donde de repente vemos una situación que no nos gusta y reaccionamos sin pensarlo. Y a lo que te estás refiriendo es a la autocontención, a la autorregulación, a ese reconocer en primer lugar lo que sentimos, por qué lo sentimos. En ese sentido me gustaría que nos hablaras cómo empezar a conocer nuestras emociones y las reacciones ante una situación externa.
[00:16:03] Speaker B: Vale, perfecto. Es una pregunta muy amplia, se podría contestar desde muchos puntos de vista, pero bueno, voy a intentar enlazarlo con lo primero que decías.
La capacidad de aceptar está completamente ligada.
A mí me gusta mucho una definición de conciencia que dice que la conciencia es el espacio que hay entre lo que sucede y mi reacción ante eso.
En ese espacio yo puedo aplicar ese filtro de la conciencia que me va a permitir elegir de forma voluntaria, es decir, no desde esa reacción, desde esa falta de autorregulación. Si yo soy capaz de darme ese espacio, entonces voy a poder elegir libremente si lo que quiero es reaccionar con tu grito a otro grito o yo lo que quiero es reaccionar mirándote firmemente a los ojos, con una mirada de firmeza, diciéndote la próxima vez que me hables en ese tono no voy a seguir hablando contigo. Ahí está la gran diferencia. Y la autorregulación se entrena, hay que entrenarla. Entonces nosotros necesitamos aceptar para adaptarnos, sí, por supuesto, pero también necesitamos la madurez suficiente para no sucumbir a esos impulsos.
Esto es como reaccionan los niños cuando un niño no tiene su cerebro maduro. Obviamente esas pataletas infantiles están relacionadas con esa falta de autorregulación, porque los adultos no entrenamos la capacidad de autorregulación porque a veces nos compensa, porque a veces utilizamos nuestras emociones de forma instrumental, porque si yo me dejo llevar por el impulso y te pego otro grito, a lo mejor tú te asustas y dejas de gritarme a mí.
Entonces tenemos que poder ver primero la disciplina que hace falta para poder aceptar y autorregularnos y obviamente saltarnos esa biología que me dice si tienes miedo, huye o bloquéate y quédate paralizado por tu situación.
Para poder saltarnos esa biología tenemos que tener mucha disciplina y mucha perseverancia. Tenemos que entrenar esto como quien va al gimnasio y además tenemos que poder soltar el beneficio tóxico. El beneficio tóxico, pues para que lo entendamos, es como alguien que recibe un beneficio por su alcoholismo. ¿Cuál es el beneficio tóxico que yo recibo por ser adicto o adicta al alcohol? Que me desinhibo, que me olvido de mis problemas, es un parche emocional, me olvido de todo, la gente me quiere, me divierto más. Tengo que poder renunciar a eso, pues con la falta de autorregulación también tengo que poder renunciar al mecanismo de control que está implícito en esa reacción en piloto automático, porque ya he visto cuáles son los beneficios tóxicos ahí.
[00:18:32] Speaker A: Perdón que te interrumpa, es lo que conocemos también como ganancias secundarias. Que tengo un comportamiento sabiendo, o a lo mejor inconscientemente también, no sabemos, pero para lograr algo utilizamos esas ganancias secundarias
[00:18:53] Speaker B: y a veces es muy difícil, muy difícil, muy difícil darnos cuenta. Mira, te pongo un ejemplo. Hace algunos años mi hija tuvo un linfoma muy agresivo y fue un proceso de acompañamiento bastante intenso e interesante para las dos. Y hubo un punto de su recuperación en el que ella veía que había algo que no estaba sabiendo gestionar y era el beneficio tóxico de estar enferma, era el beneficio tóxico que a ella le aportaba toda la atención, todo el protagonismo, todo el apoyo, todo el cariño. Y hasta que ella no vio ese beneficio tóxico y se decidió trabajarlo en serio, no empezó a bajar su nivel de estrés y de ansiedad relacionado con su recuperación.
Es tremendamente interesante que seamos capaces de pillarnos en esos beneficios secundarios, porque en general es verdad que es una reacción del cuerpo, nuevamente biológica, pero frenan el cumplimiento de nuestros objetivos.
[00:19:47] Speaker A: Fíjate que ahorita que comentas eso, es importante que las personas conozcan que muchas veces lo hacemos de manera inconsciente al sentirnos vulnerables y pudiésemos utilizar esa parte vulnerable no tanto para atraer atención, ni tanto para obtener ganancias secundarias, sino buscando el apapacho, buscando todos necesitamos un abrazo, todos necesitamos ser escuchados. Y muchas veces, voy a decir una expresión en México, que no sé si se diga en España, uno tiende a tirarse al piso para que lo levanten.
Esa es una expresión de acá, pero no sé cómo se diga allá, pero es una tendencia.
Pero al momento que te lo recriminan de manera, vamos a decir, muy determinante, que te dicen es que no te tires al piso porque yo no te voy a levantar, no te victimices.
Entonces, ¿Qué hay de cuando realmente la persona que tienes al frente está buscando una escucha, está buscando, vamos a decir, la empatía de la otra persona y quizá palabras de aliento para continuar con el proceso?
[00:21:26] Speaker B: Vale, aquí tenemos que ver dos cosas, porque has descrito un círculo vicioso de las relaciones y es muy importante que desmontemos, porque lo que no sabemos normalmente hay veces que llegamos al punto de esto es tóxico para mí, pero no llegamos al punto de crear la alternativa sana. Si no hemos creado la alternativa sana y no la entrenamos, nunca va a suceder esto.
Para eso es tan importante la autoconciencia emocional. Mira, te lo ilustro con un ejemplo muy sencillo. Hace unos años, cuando mi hija pequeña era adolescente, ahora tiene 21 años, pues tendría a lo mejor 14 años, 15 años, yo salí de mi sala de trabajar, era muy tarde, ya a la hora de cenar y mi hija me mamá, ¿Me ayudas a hacer la cena? Y le lucía, estoy muy cansada, no puedo ayudarte a hacer la cena, necesito descansar. Y me contestó ¿Y si me ayudas quedándote un ratito aquí conmigo?
Esa era la verdad. Ella en ese momento lo que necesitaba era apoyo, calor, mi cariño. ¿Pero por qué ella tendría que armar una pateleta? Jo mamá, es que no me ayudas, ¿Por qué tienes que ser así? Si hay una forma sana de pedir las cosas, ¿Por qué me tengo que echar al piso? Si te puedo decir, no, es que lo que necesito en realidad es un poco de cariño.
Y esto nos pasa muy a menudo, la persona que se enfada buscando reconocimiento, la persona que se victimiza cuando en realidad quiere apoyo, porque no pido el apoyo directamente En casa tenemos el lenguaje como súper instalado, como ya todos sabemos mucho, decimos no, no, lo que quiero es que me des esto y por qué la otra persona te va a dar el abrazo.
[00:22:53] Speaker A: Claro. Vamos a un corte comercial, regresamos en unos segundos. Estamos hablando con Isabel Torres acerca de Inteligencia Emocional. Regresamos.
Bien, continuamos con Cuento Contigo, nos acompaña el día de hoy Isabel Torres y estamos hablando acerca de cómo entrenar y cómo trabajar lo que es la Inteligencia Emocional.
Hablaste ahorita en el bloque pasado acerca de cómo pedir de manera sana el apoyo que estamos requiriendo. Para eso necesitamos reconocer las emociones.
Antes de entrar al tema de las 12 competencias que has presentado en tu metodología, me gustaría es esa parte de cómo darnos cuenta, cómo reconocer que necesitamos o nos hace falta entrenar la inteligencia emocional.
[00:24:29] Speaker B: ¿Cómo nos podríamos dar cuenta? Pues a través de los problemas de nuestra vida. Lo que nos indica una necesidad de mejora es el malestar.
Es igual que cuando a ti te duele el estómago todos los días, vas al médico, sino ¿Dónde estaría la necesidad de ir al médico? Pues nuestro nivel de malestar es el que nos indica la necesidad de recursos nuevos.
Es más, es importante que no vayamos demasiado tarde a invertir en nuestro desarrollo personal, porque quizá entonces ya no sea necesario algo tan light como formación, necesite medicación, necesite terapia, necesite un enfoque mucho más intenso.
Es mucho mejor invertir cuando todavía estamos relativamente bien. Pero incluso esto lo podemos dividir por áreas. A mí me gusta hacer una pregunta en este sentido del 1 al 10, cómo de satisfecho te sientes en tu vida sentimental, en tu vida profesional, en tu rol como padre, en tu vida social, en tu rol como hijo, como hija. Si tú te pones una nota muy bajita en tu nivel de satisfacción en tu ámbito profesional, te está diciendo que te faltan recursos, no te está diciendo que es que el mundo profesional es una porquería o que tu pareja es lo peor y por eso tú no eres feliz, te está diciendo que a ti te faltan recursos.
Lo que pasa es que tendemos a echar balones fuera y a culpar al entorno, entonces cuándo nos vamos a poner las pilas, ahí es lo importante, que veamos el si siento que tengo un problema y no estoy victimizándome ni mirando hacia afuera, culpando a los demás de mis problemas, entonces mi nivel de insatisfacción me indica precisamente el nivel de recursos nuevos y por eso la inteligencia emocional a mí me gusta porque es un enfoque integrativo y es un enfoque estructural de ese crecimiento de la persona.
[00:26:04] Speaker A: Fíjate que has comentado algo muy importante en el tema de satisfacción, en el tema de estar mal, de sentirme mal. La semana pasada creo que fue la semana pasada estuvimos hablando del vacío existencial, el cómo darnos cuenta y hablábamos de la satisfacción también.
No llegamos tan tan lejos acerca de cómo entrenar la inteligencia emocional, sino detectar el darnos cuenta de que tenemos o sentimos un vacío que no sabemos qué es. Y ahorita comentaste algo también que es importante.
¿Existe alguna edad límite para poder entrenar la inteligencia emocional? Porque hablabas de que posiblemente no hacerlo tan tarde porque ya llegarás casi casi tarde a un tratamiento, vamos a decir de entrenamiento, si no vas a requerir una terapia de otro tipo.
¿Qué nos puedes decir en este sentido? Dado que nuestro auditorio también se compone por personas adultas, adultas mayores y sobre todo Isabel, considerando lo que dije al principio, en nuestros tiempos, ahora sí que como dice por ahí, había no había de dos sopas, era la formación que teníamos en casa y tratamientos, vamos a decir quizá terapias psicológicas era muy poco atendidas o socorridas por decirlo y quienes somos papás en un momento de hoy de jóvenes, pues tenemos que trabajar no sólo por nosotros sino por el bienestar de nuestros hijos.
[00:28:14] Speaker B: Exacto. La respuesta rápida es que cuanto antes empecemos mejor, obviamente, y que el único límite es que mueras. Si estás muerto no puedes formarte en nada en cuanto a tu nivel patológico que te incapacite. Yo trabajo con muchísimas personas formación en paralelo a sus terapias psicológicas o psiquiátricas. Obviamente, depende de lo estable que estés psiquiátricamente, más fácil te va a resultar desarrollar recursos. Pero esto es como si tú me preguntaras cuáles son los límites a la hora de aprender un idioma o aprender matemáticas. Es que es aprendizaje. Si tú empiezas más pequeñito, pues fenomenal, porque ¿Qué va a pasar? Que no vas a aprender a solucionar problemas, vas a aprender a evitar problemas.
Porque teniendo una autoconciencia, una autorregulación y una madurez propia de ese desarrollo personal desde los 6 años va a haber un montón de situaciones que tú te vas a evitar y te vas a encontrar con que tienes una adolescencia mucho más fácil que la mayoría. Tus relaciones sentimentales son mucho más maduras, significa que no tendrás retos como cualquier hijo de vecino, vas a superar, vas a crecer en base a los retos. Pero yo esto lo he visto precisamente con mis hijas. Yo a mi hija mayor la tuve a los 18 años y no había desarrollado mi inteligencia emocional.
A la menor la Tuve a los 30. Yo había desarrollado un montón de habilidades y mi hija pequeña se ha ahorrado un montón de problemas precisamente por esas competencias que yo le pude transmitir. Por desgracia yo he tenido personas a las que he acompañado en estos procesos pocos meses antes de morir y algunas de sus palabras han ojalá hubiera sabido esto antes.
Esas palabras lúcidas de justo antes de los últimos días de tu vida. Guau. Qué problemas me hubiera ahorrado yo si yo hubiera tenido estas habilidades antes. Aquí mi propuesta desde aquí es cuanto antes nos pongamos mejor.
[00:30:02] Speaker A: Fíjate que también antes no teníamos tanta información, tanto contenido y tantos recursos tecnológicos que nos han facilitado el acceso precisamente a este tipo de entrenamiento.
Yo he pasado por algunos entrenamientos pero de índole de desarrollo personal, pero han sido presenciales y es una confrontación. Digo, es una experiencia mucho más dura porque en el momento tienes que abrirte y demás.
Pero en este caso, yo creo que en este momento, como tú bien nos dices, no hay pretexto, no hay excusa.
Si te interesa mejorar en tu persona, tu desarrollo personal, mejorar tus relaciones personales, pues es manos a la obra. Es acción, ponte en acción, porque de otra manera, pues estás dándole vuelta, estás obteniendo las ganancias de una relación tóxica, por decirlo de alguna manera, o beneficios que no son sanos.
En tu metodología hablas de 12 competencias que se tienen que entrenar.
¿Nos puedes hablar al respecto?
[00:31:28] Speaker B: Vale, como para mí la inteligencia emocional es estructura, yo estructuro mi formación y siempre utilizo la metáfora de un árbol que tiene, pues eso, si dividimos raíces, tronco, ramas, y ahí están las 12 competencias. Normalmente las enseño en un año a mes por competencia, pero luego va por niveles de profundidad.
¿Qué significa esto? Que si tú empiezas a trabajar desde las raíces, es decir, desde la estructura, desde los cimientos de tu casa, todo lo que construyas hacia arriba lo vas a construir de forma más sana. Por eso siempre empezamos por el autoconocimiento y la autoestima. Eso son las raíces del árbol. Tienes que conocerte en profundidad, tienes que saber, como decimos en España, de qué pie cojeas. Porque si no sabes cómo eres, si no sabes cuál es tu temperamento, si no sabes cuáles son tus creencias limitantes, de qué manera tu infancia está marcando tu presente, si no sabes cuáles son esos mandatos parentales que heredaste, si no sabes cuáles son tus talentos naturales, ¿Cómo vas a empezar a construir hacia arriba? Y si tu autoestima.
[00:32:25] Speaker A: Sí, sí me quisiera detener en algo que dijiste ahorita, si no conoces de lo que eres capaz y si no conoces esos potenciales.
Y lo retomo, y por eso te interrumpí, porque leí en alguno de tus textos que si no tienes no, no puedes dar lo que no tienes.
Y esa frase a mí me marcó en un tiempo de mi vida y yo la modifique Si no trabajas, si no reconoces tu potencial, no puedes darlo. Entonces tienes que trabajarlo para poderlo.
Vamos, es como un diamante en bruto, lo tienes que descubrir en ti para poderlo transmitir a los demás.
[00:33:15] Speaker B: Claro, pero es que esto nos lo dice la lógica, nos lo dice el sentido común. Por más que yo haya aprendido la teoría de cómo se conduce un coche, si yo no he interiorizado el mecanismo y los automatismos que me llevan a conducir, ¿Cómo te voy a enseñar yo a ti a conducir? Y hay muchas personas que no, no, esto no es cierto, porque yo no me quiero a mí misma y quiero mucho a las personas a las que me rodean. Sí, pero tu capacidad de amar está contaminada por tu ausencia de amor hacia ti.
Si tú te quieres a ti de verdad, el resto es proyección hacia afuera. Si tú te respetas, el resto es proyección hacia afuera. Tú proyectas hacia afuera lo que tienes interiorizado y lo que tienes trabajado. Aquí tenemos que buscar la coherencia.
¿Si? No estamos, podríamos decir, funcionando desde un paradigma tremendamente superficial. Si lo que queremos es ser íntegros, es decir, acorde a esos valores, buscar esa coherencia, la lógica nos dice que tenemos que tenerlo trabajado en nosotros. Por eso, saber cuál es nuestro potencial, reconocer fortalezas y debilidades, es lo que va a empezar a hacer que saquemos partido. ¿Duele un poquito empezar a mirarnos? Sí, pero por eso yo apuesto por procesos de desarrollo personal un poquito más disfrutones que estos fines de semana en los que lloras lo más grande, en los que lo pasas fatal porque el mecanismo de supervivencia te no quiero volver a sufrir. Y no tiene por qué ser tan duro.
Lo importante es la constancia, la perseverancia en largo plazo. Si, el desarrollo personal es una carrera de fondo.
Eso es lo que necesitamos. Autoconocimiento y autoestima. Por seguir con tu pregunta,
[00:34:48] Speaker A: vamos a salir a un corte. Más bien vamos a hacerte una pregunta.
¿Qué pasa si descubro que estoy escondido detrás de una coraza de hierro que yo mismo me he puesto?
Va, regresamos con esa pregunta.
[00:35:06] Speaker B: Perfecto.
[00:35:41] Speaker A: Bien, continuamos con esa pregunta que te hice, Isabel.
¿Qué pasa si descubro, tengo un corazón grande, pero lo he cubierto y me he protegido?
¿Cómo salgo de ahí para poder entrar en este reconocimiento de mis emociones?
Y prácticamente me vino a la mente el libro de El caballero de la armadura oxidada, en donde pues la persona que el protagonista se había cubierto de una coraza, había perdido prácticamente esposa, hijos, y quería encontrar la forma de salir de allí.
[00:36:30] Speaker B: Tenemos algunos miedos. Aquí entramos en el ámbito de la gestión de los miedos. Tenemos grandes miedos a los que hay ciertos miedos que a los seres humanos nos cuesta un poquito más gestionar. El miedo a la incertidumbre es uno de ellos.
Esto lo hemos visto todos con el tema de la pandemia y demás. El miedo a la vulnerabilidad es otro el miedo a sufrir por sentirme vulnerable.
Lo que suele hacer que creemos corazas defensivas es ese miedo a sentirme vulnerable por ser auténtico, por ser yo. Entonces, ¿Por dónde empezar? Pues es que podríamos decir que es bastante transversal. Por un lado tengo que aprender a gestionar esos miedos, pero por otro lado tengo que aprender a soltar el beneficio que a mí me da la coraza, la propia coraza. Porque obviamente yo he ido desarrollando un mecanismo de protección a lo largo de muchos años. Entonces necesito, pues como en el libro, voy poco a poco, me voy levantando un poquito la visera, luego me quito el casco, me voy demostrando poco a poco que ser vulnerable no es una amenaza, que ser auténtico y mostrarme vulnerable me hace cada vez más fuerte.
Estamos hablando ya de gestión del miedo. Y no sólo gestión del miedo, gestión del dolor.
Porque cuando yo me muestro vulnerable, esto lo hacemos muy bien en aspectos físicos, en aspectos emocionales nos cuesta más por los prejuicios. Pero si yo tengo fiebre, me apetece meterme en la cama y decirle a mi pareja, oye, porfa, ¿Me traes un caldito? Y me pongo un poquito ñoña, no me importa, me lo reconozco. Pero cuando yo me siento mal emocionalmente, porque me siento vulnerable, porque me siento dolida, creo que me voy a derrumbar. Entonces me pongo la coraza y me hago la fuerte. Y aquí entramos en otro ámbito, que es el del ego. Cuando yo he creado un personaje de fortaleza, yo tengo que empezar a trabajarme ese ego, ese personaje, porque ese personaje lo vamos alimentando, le vamos dando de comer y lo vamos haciendo. Esa armadura es cada vez más gruesa, cada vez es más difícil de quitar. ¿Y qué pasa? Que debajo de ese traje hay un osito de peluche, hay un montón de vulnerabilidad no resuelta.
Y por eso tendemos a tapar emociones con emociones. A mí me gusta mucho explicar clasificación emocional, porque las emociones centrales normalmente son tapadas por emociones secundarias. Y el enfado es la emoción secundaria estrella, que normalmente está tapando el dolor o está tapando el miedo. Tenemos que poder conectar con nuestra emoción central y desde ahí exponernos voluntariamente hasta que hacemos callo y una vez que ya hemos creado el recurso, entonces cuando yo tenga que decirte estoy dolida, estoy dolida, o cuando yo tenga que decirte me siento vulnerable por esta situación, o no puedo con esto, o necesito tu apoyo, te lo voy a poder decir con todo el poder personal que a mí me da reconocer la vulnerabilidad. Y esto es un rasgo de autoestima sana.
[00:39:14] Speaker A: Claro, podemos entrar a las 12 competencias y ahí ya tú nos vas exponiendo y adelante.
[00:39:24] Speaker B: Perfecto. Decíamos antes que las raíces de ese árbol son el autoconocimiento y la autoestima. Hay muchísimas personas que no saben que tienen la autoestima, vamos a decir, mejorable. No me gusta hablar de autoestima alta o baja, pero sí podríamos decir la autoestima es algo complejo. Yo puedo tener una autoestima muy sana en el ámbito profesional y muy baja en el ámbito sentimental, o a la inversa, o sea que por áreas puedo percibirme con una imagen positiva de mí o una autoimagen objetiva de mí en unos ámbitos y en otros no, porque yo puedo tener complejo físico, pero lo he tapado con una visión muy positiva sobre mí a nivel intelectual, por ejemplo.
Entonces hay muchas personas que no saben que tienen problemas de autoestima. Cuando yo me conozco, hay un enfoque que a mí me gusta mucho porque es muy holístico, que es la relación entre autoconocimiento, autoestima y autorrealización.
Si tú no tienes un alto nivel de autoconocimiento, no conoces tu nivel de autoestima, ¿Cómo te vas a autorrealizar en cualquier ámbito de tu vida? Esa plenitud que nace de sentir que estamos en el camino y que sentimos que tenemos la capacidad de cumplir esos objetivos elevados que están relacionados con esa contribución desde nuestros valores, esa satisfacción tan profunda nace del autoconocimiento y de la autoestima sana. Luego estaría el tronco. El tronco son nuestras emociones, podríamos decir que es la gestión emocional, todas nuestras competencias personales, la automotivación, ser nosotros el motor para las acciones, la psicología positiva, que es el ámbito de las emociones de agrado, cómo cultivar las emociones de agrado como recurso fundamental, la proactividad, que es una actitud fundamental, el desarrollo de nuestros talentos naturales, la gestión de esas emociones, como decíamos, y la capacidad de autorregularnos. Esa es la parte estructural y luego están las ramas. Las ramas o las relaciones. Las relaciones son la consecuencia natural, Las relaciones sanas es la consecuencia natural de raíz y troncos saludables.
Entonces hay gente que quiere empezar la casa por el tejado, que quiere mejorar sus relaciones sin haber trabajado lo anterior y eso es un gravísimo problema. Es como si tú vas al médico porque tienes fiebre y quieres que te den una pastilla que te baje la fiebre sin tratarte la infección. No tendría ningún sentido. Pues lo que necesitamos es trabajar primero para que luego nuestras relaciones florezcan. Porque si yo tengo un problema relacional de no me siento respetada, probablemente venga de un problema de autoestima y de una falta de respeto hacia mí misma. Y esto muy pocas personas quieren verlo.
[00:41:46] Speaker A: Sí, la verdad fue muy rápido y es cada una representa una parte a trabajar, una parte fundamental, la autoestima de entrada me valoro, me siento, soy, merezco, soy digno. Entonces ahí, ahí entras en temas muy profundos de la persona.
Y hablamos también de reconocerlo, porque muchas veces no lo vemos, actuamos ya de manera automática, como bien lo has comentado, reaccionamos de manera automatizada.
Pero ¿Cómo iniciar el proceso de reconocer?
Y te lo he preguntado dos o tres veces y me lo has contestado acertadamente.
Sin embargo, las personas que nos están escuchando quizá les cueste reconocerse, reconocer sus defectos, sus errores, inclusive llevan culpas también que hay que deshojar y hay que ir viendo, hay que ir profundizando.
¿Cómo lo llevas tú en tus alumnos?
[00:43:19] Speaker B: Vale, Yo tengo alumnos que llevan conmigo 8 años, 9 años. Tengo alumnos que empezaron hace 12 años y hace 5 se volvieron a reenganchar. Porque ellos ya se han dado cuenta de que el desarrollo personal debe ser un hábito de vida, igual que ir al gimnasio, igual que hacer yoga, igual que la alimentación saludable, porque si no rápidamente perdemos forma. En el momento en que tú dejas de invertir en ti en ese sentido, rápidamente es como si dejas de ir al gimnasio y tus músculos vuelven a ser flácidos. Entonces, ¿Por dónde empezar? A mí me gustaría empezar por desmontar una idea que nos ha vendido el marketing, que es que acumular información nos va a transformar.
Acumular contenidos sueltos en desarrollo personal no nos cambia.
Hacer un taller de fin de semana no nos cambia. Puede ser muy impactante, pero no nos cambia. Lo que nos cambia realmente es el hábito.
Entonces, si tú me dijeras, oye Isabel, es que me sobran, yo que sé, 20 kilos, ¿Por dónde empiezo?
¿Qué te diría yo? Vete vídeos de TikTok sobre cuál es la alimentación saludable, no, vete a un sitio donde te dé una estructura para que tú desde ahí al final termines perdiendo los 20 kilos que quieres perder, porque si no, lo que tenemos es el subidón de adquirir el último libro, la última charla, el último taller que hice, es como una especie de fantasía. Entonces, si tú me dices por dónde empiezo, te diría, vete al gimnasio del desarrollo personal.
Y es lo que yo enseño desde el principio, que al final no se trata de consumir contenido suelto, sino de encontrar una estructura de crecimiento real, que tú todos los días, todas las semanas tengas tu pildorita. Yo tengo alumnos que al final lo terminan llamando como una especie de chute de ese autorregalo que se dan todas las semanas de jo, qué subidón me da invertir en mí cada semana. Eso es lo que buscamos, no buscamos crecer sufriendo, sino crecer disfrutando.
Que sea como un regalo.
[00:45:09] Speaker A: Sí, y sobre todo ir abiertos, ir con una actitud totalmente abierta a que lo que estoy haciendo, a lo que estoy entrando o a este entrenamiento.
Pues efectivamente, como el entrenamiento físico en gimnasio, o sea, va a costar esfuerzo, va a costar darme cuenta, en el caso de las emociones, de que pues quizá por eso no caigo bien, no quepo en ciertos grupos o por eso ya no me invitan, etcétera.
Este, aquí es importante, sobre todo, Isabel, estar dispuesto. Y estar dispuesto es algo que tú comentas también en tu metodología, a empezar el hábito.
Ahorita vamos a salir a comerciales, pero me gustaría ver esa parte de qué tanto tengo que dejar mis costumbres de vida y entrar a formar hábitos para mejorar mi calidad de vida. Entonces, regresamos en unos momentos, estamos hablando con Isabel Torres acerca de inteligencia emocional, cómo entrenarla, cómo darnos cuenta.
Vamos a corte y regresamos.
Bien, continuamos. En cuento contigo nos acompaña el día de hoy Isabel Torres. Estamos hablando acerca de inteligencia emocional. Isabel, Muchas veces entramos en este desarrollo de la inteligencia emocional, vamos a talleres, etcétera, y de repente escuchamos las personas cercanas nos dicen de qué te sirvió, no te la compro, etcétera.
Pero nosotros mismos sabemos que el esfuerzo que hemos hecho y que nos ha costado reconocer, nos ha costado este educar, vamos a decir, nuestras reacciones.
Y quizás nosotros mismos somos los que conocemos que si antes me provocaba enfado, ira, enojo, una situación, pues esa situación ya no reaccionó tal como era y de cada 10, pues yo reacciono a lo mejor a 4 que quizás no puedo evitar.
Y ahí estamos entrando en un tema que son los hábitos.
¿Qué nos puedes comentar al respecto?
¿Cómo empezamos esa disciplina de reconocer y modificar?
[00:48:42] Speaker B: Claro, es que esto sin estructura es complicado porque todo dependería de la fuerza de voluntad, de los recursos que la persona ya tiene. Si tú estás acompañado en el proceso probablemente te va a costar mucho menos precisamente por la guía externa que vas a tener. Cuando mencionamos estos cambios reales, a mí lo que más me gusta escuchar de los alumnos son básicamente dos ejemplos que a mí me dan a entender realmente que una persona está cambiando a nivel estructural, no superficial, sino estructural. El primero es uno que tú mencionas, el jolín, si antes reaccionaba de forma A y ahora reacciono de forma B, no me he dado cuenta de cómo ha sido, pero el caso es que yo ya he cambiado en ese sentido y que tú poco a poco vayas viendo esos avances. Antes me pasaba uno de cada diez veces, ahora me pasa una de cada cuatro. Bueno, pues sigo mejorando, con lo cual eso es muy buena señal. Y otra es cuando el entorno te lo dice, cuando el entorno te dice guau, no eres el que eras, es que antes hacías esto y ahora haces lo otro. Ahí en nuestra curva de aprendizaje muchas veces nos sorprende porque nosotros estamos todavía en el conscientemente incompetente, pensando que no lo hacemos nada bien o en ese síndrome del impostor dentro del ámbito del desarrollo personal de madre mía, que no puedo con esto, siempre igual y el entorno me dice que estoy cambiando y esto me motiva.
Ahora bien, como decías antes, tenemos que aprender a vencer nuestras resistencias, porque hay veces que tenemos muchos prejuicios con respecto a entrar en el mundo del desarrollo personal, en cualquier proceso de crecimiento. Y esos prejuicios son por miedo, miedo a qué me voy a encontrar, miedo a no saber cómo gestionar lo que me voy a encontrar. Miedo a quedarme atrapado dentro de todo ese dolor que voy a sentir, que yo me estoy imaginando que voy a sentir. Es como el niño pequeño que tiene miedo al monstruo dentro del armario. Pero si no has encendido la luz y no has abierto la puerta al armario, no te has dado cuenta de que no existe ese monstruo. Por eso hace falta un cierto toque de creer en uno mismo. Fíjate que no digo creer en el proceso, creer en uno mismo, fe, esa fe ciega, esa fe sin necesidad de pruebas de por qué no voy a probar, por qué no me voy a dar ese voto de confianza de querer creer en mí en este sentido.
Entonces es empezar y una vez que empezamos a encontrar las primeras pruebas, ya el círculo vicioso se va generando por sí mismo, porque ya aparece el subidón de madre mía, de lo que me he dado cuenta, wow, cómo he gestionado esto. Pero hay que dar ese primer paso. Al final es meter ese piececito en el mar, aunque sea el dedito gordo del pie, pero bueno, entrar, entrar y ver qué pasa.
[00:51:11] Speaker A: Y sobre todo identificar aquello que detona mis reacciones insanas o mis reacciones que yo mismo reconozco como que no es lo correcto.
De hecho te quedas con la sensación de que exageraste sobre reaccionaste a una situación.
En tu experiencia, ¿Cuáles son los principales detonantes de una reacción negativa emocional?
[00:51:46] Speaker B: Es que depende, depende de cuál sea la reacción negativa. Hay personas que emocionalmente hablando estallan y personas que se aíslan, personas que se enfrían, personas que acumulan resentimiento y desde actuar desde el veneno del resentimiento nos hace perder perspectiva. Hay personas que no saben salir de la arrogancia, hay personas que sus miedos les vuelven tremendamente agresivos o agresivas. Es que infinidad de historias. Normalmente las personas lo que vemos es el síntoma, pero no la causa. El otro día yo estaba hablando con la última persona que entró en el programa de Raíces y me decía estoy desesperada porque llevo más de una semana sin dormir. Ella solamente ve que no duerme y ve que el miedo se le agarra el estómago antes de empezar a trabajar. Ella solamente ve sus miedos y ve que se está obsesionando y que desde esa obsesión su sistema nervioso está completamente desregulado y que ya ha perdido la calidad del sueño, con lo cual ha empezado a entrar en psicosis y eso ya alimenta la obsesión cada vez más. Eso es el síntoma, eso no es la causa.
Entonces esa persona se tiene que trabajar a nivel estructural. Entonces esa persona necesita calma, empezar por abajo, darse tiempo, tener un poquito de paciencia y empezar a descubrir cosas.
Yo desde aquí lo que siempre digo, no tengas miedo a probar, no tengas miedo a adentrarte en las profundidades de ti mismo, porque al final vas a desarrollar esa habilidad de poder mirar sin que duela demasiado, porque muchas veces el dolor es por el juicio que hacemos de lo que descubrimos, no nos gusta mirarnos porque nuestra mirada es muy dura, entonces necesitamos trabajar la autoexigencia.
[00:53:21] Speaker A: Ahí, ahí, este, ahorita que lo comentas, puede ser también querer tener la razón, querer tener el control de todo, y cuando eso no sucede, digo, ahí nos salimos prácticamente de nuestro ser.
¿Qué opinas acerca de querer tener el control y la razón?
[00:53:47] Speaker B: El control es poder.
El control es poder. Si yo quiero conducir con un coche, necesito sacarme el carné de conducir para controlar el coche, el coche no me puede controlar a mí, entonces yo necesito desarrollar una serie de habilidades para controlar el coche, porque si no el coche me controla. Y hay personas que están.
[00:54:06] Speaker A: Disculpa que te interrumpa, un gran detonante es el tráfico. Igual ahora reaccionamos ante el tráfico.
[00:54:13] Speaker B: Entonces ahora iba ahí, ahora iba.
Por eso yo diferencio entre el control directo, el control indirecto y la ausencia de control. Yo puedo ejercer un control directo sobre el coche sacándome el carné, pero no soy mecánico, no puedo controlar que el motor falle o que o que se rompa un neumático, y tampoco puedo controlar el tiempo, no puedo controlar el tráfico, no puedo controlar cómo conducen los demás. Entonces, ¿Cuál es el mejor mecanismo de control? No necesitar el control externo, el control de lo que yo no puedo controlar. Yo no puedo controlar el futuro, yo puedo aprender a gestionar mis propias emociones, puedo ejercer un control directo sobre el desarrollo de mis habilidades, pero hay infinidad de mecanismos de control que nacen desde miedos no gestionados. Entonces cuando yo no gestiono mis miedos, entonces desde ahí aparecen mecanismos de defensa uno de esos mecanismos de defensa es la necesidad de llevar la razón, porque llevar la razón me da la seguridad, o el pensamiento dicotómico. Cuando tenemos pensamientos muy polarizados, el pensamiento radical, hay muchas personas muy vulnerables que se aferran al pensamiento radical porque les da seguridad y desde ahí somos carne de cañón de visiones radicales de la vida. Esos son mecanismos tóxicos para intentar tener el control, como intentar tener el control de nuestras relaciones.
Yo no puedo controlar mis relaciones, o yo no puedo controlar la imagen que tú tienes sobre mí, Yo puedo controlar cuánto me importa a mí esa imagen que tú tienes sobre mí. Entonces es muy importante que sepamos dónde está el control real sobre nosotros mismos y cuáles son esos mecanismos de control tóxicos que estamos intentando crear. Esto es un problema de ausencia de desarrollo personal. Y cuando nos damos cuenta de que el mejor control es no necesitar tener ese control, es cuando descansamos.
[00:55:56] Speaker A: Híjole, qué difícil. Porque a fin de cuentas son la vida cotidiana.
Y mencioné el tráfico porque es un detonante que te puede llevar y escalar a múltiples situaciones de vida, vamos.
Y es algo tan común y tan cotidiano que desde ahí podemos empezar a entrenar la inteligencia emocional, porque a fin de cuentas es pacificar tu mente, ocupar ese tiempo atorado en el tránsito para, pues quizás para poder voltear a ver si hay una tienda nueva, yo que voy a saber, o simplemente respirar y tomar calma. Pero eso es, eso es entrenar la inteligencia emocional.
Responder a situaciones imprevistas con calma, entiendo yo.
[00:57:02] Speaker B: Claro, es que fíjate, hasta esto lo delegamos. Hasta algo tan fundamental como esto tendemos a delegarlo. Yo siempre pongo el ejemplo de si alguien te hace una trastada con el coche, casi te saca de la carretera, y tú estás muy enfadado, estás completamente indignado, y unos metros más allá ves que a esa persona le ha parado la policía, qué vas a sentir un alivio tremendo porque se ha hecho justicia poética, porque al final la vida ha resuelto ese malestar, tú estás delegando que sea algo externo lo que te devuelva la paz, en lugar de hacerte cargo de tus propias emociones y decir ¿Qué necesito en este momento para volver a la paz? Pues conectar con el miedo que pasé, gestionar ese miedo para que el enfado desaparezca. Eso es hacernos cargo de lo que realmente sí podemos controlar, que son nuestros propios estados.
Si esperamos que el mundo resuelva, apaga y vámonos.
[00:57:50] Speaker A: Claro, estamos prácticamente hablando de gestionar las emociones, estamos hablando de cómo hacernos de recursos y herramientas para tenerlas al alcance y poderlas gestionar. Y te quisiera hacer una pregunta, me la contestas en un rato.
Cómo ¿Cuáles son las herramientas que vamos a decir que enseñas, qué recursos son los que tú has utilizado en tus talleres, en tu acompañamiento con las personas que se acercan a ti? No me lo contestes en este momento y en un rato lo contestas.
Bien, estamos hablando con Isabel acerca de desarrollar herramientas y recursos para poder aprender a gestionar nuestras emociones.
¿Qué nos puedes decir al respecto de este tema?
[00:59:29] Speaker B: La gestión de las emociones tiene dos grandes patas, dos ámbitos. Uno es la autoconciencia y el otro es la autorregulación. Si tú no sabes qué emoción estás sintiendo, no puedes crear un recurso para una emoción que desconoces. Entonces tú tienes que aprender a diferenciar entre emoción, sentimiento, carga emocional, estado emocional, patrón de respuesta emocional. Son conceptos muy diferentes. Y también necesitas vocabulario emocional. Necesitas saber que debajo de tu enfado hay un miedo, necesitas saber cómo un estado emocional, como el estrés o la ansiedad te están llevando a tener una serie de emociones que están relacionadas con el propio estado emocional o aprender a intervenirte antes de que una emoción pase a un estado muy elevado, que es lo que llamamos carga emocional. Entonces necesitamos mucha autoconciencia, necesitamos entrar en contacto con nosotros mismos para que al más mínimo síntoma de malestar podamos ponerle la palabra correcta.
Entonces, cuando tú ya sabes realmente que te sientes abandonado, rechazado, traicionado, abrumado, cuando tú ya sabes todos esos matices, la siguiente pregunta ¿Qué me dice de mí esta emoción? ¿Es una emoción adaptativa o tiene un origen desadaptativo? ¿Nace de una huella emocional? Porque a lo mejor me siento rechazada por ti porque me dejaron a los 15 años el amor de mi vida. Entonces yo tengo que poder entender todos esos matices, tengo que poder entenderme en profundidad. Si yo no sé esto, ¿Cómo voy a intentar empezar a autorregularme?
Si yo no sé que mi enfado o mi ira en realidad esconde un miedo, ¿Cómo voy a aprender? Y luego esto llévatelo al ámbito interpersonal. Si yo no sé que debajo de mi emoción hay otra emoción, tampoco puedo saber que debajo de la emoción que tú me estás mostrando, en realidad hay otra, y eso me hace perder mucha capacidad interpersonal. Tengo que poder leer mis emociones y poder leer las tuyas, porque eso va a ejercer una influencia positiva sobre las otras personas.
Si tú te estás mostrando muy enfadado conmigo y yo te digo de repente que estoy viendo tu miedo, el miedo que esconde tu enfado, a lo mejor eso a ti te ayuda a conocerte mejor y a lo mejor desde ahí hablamos otro idioma. Entonces, autoconciencia es fundamental. Y después la capacidad de reaccionar adecuadamente. Todas las emociones nos cuentan cosas, nos dan información fundamental, es una invitación. Por ejemplo, ¿Cuántas personas no se saben relacionar sanamente con el dolor, con la tristeza ante una pérdida y se anestesian en lugar de transitar el duelo?
Si yo en lugar de transitar el duelo desde saber cómo se gestiona un duelo, lo que hago es anestesiarme, ¿Qué va a pasar? Que toda esa carga emocional, que al final es energía, queda colapsada dentro de mi cuerpo y me va a limitar a otros muchos niveles, incluso a nivel de salud física.
Entonces, si yo no sé cómo gestionar el enfado con conductas asertivas y respetuosas hacia mí y hacia ti, entonces yo voy a acumular resentimiento.
Ahí es donde está la clave, la gestión de las emociones. Primero conocerlas en profundidad, ¿Que me cuentan de mí mis emociones, ser capaz de esperar a que ese mensaje yo lo llegue a recibir para después pensar cuáles son los mejores mecanismos de afrontamiento?
Espero que no suene demasiado complicado de hacer.
[01:02:36] Speaker A: Fíjate que no tanto complicado, pero por ejemplo, ahorita que comentabas eso, este, tengo unas frases que anoté que dice sentirte solo y desconsolado incluso con tu pareja, o a veces esperamos que quienes nos quieren sepan darnos justo lo que necesitamos, o querer a alguien no significa saber acompañar emocionalmente.
¿Aquí estamos hablando prácticamente de la gestión emocional y la gestión de relaciones y la comunicación y la comunicación tiene que trabajarse porque la comunicación, una buena comunicación o una mala comunicación? Pues estamos hablando de la gestión de las relaciones también.
¿Qué nos puedes decir al respecto? Es un tema amplísimo.
[01:03:39] Speaker B: No sabía ni por dónde empezar.
Lo primero que haría es invitar a las personas a tener un poquito de sentido común, de huir del pensamiento mágico o de la romantización de que las personas que nos quieren nos van a saber dar lo que necesitamos.
Esto es como pretender que mi madre sea médico y que sepa qué recetarme si estoy enferma. No tendría ningún sentido.
Igual las personas que me rodean me pueden querer mucho pero no tener las competencias necesarias como para darme apoyo emocional. Por eso muchas personas se sienten solas cada vez que tienen dolor emocional y su entorno no les da lo que necesitan. Pero es que esas personas tampoco saben pedirlo. Ese es uno de los grandes problemas, que yo no sé pedirte con precisión qué necesito. Entonces ahí caemos en una creencia limitante que las personas que me quieren deberían saber qué me pasa.
Eso es una forma de huir de yo debería saber qué me pasa y yo debería saber pedir adecuadamente lo que necesito. Y para eso tengo que poder legitimar, tener necesidades y normalizar el hecho de pedir esas necesidades. Tenemos una cantidad de creencias limitantes en este sentido brutales. Entonces al final ¿Cómo tapamos toda esta, vamos a decir, montaña de porquería? Porque al final es una montaña en la que nosotros vamos acumulando un montón de cosas no resueltas, enfadándonos con los demás, aislándonos, montando una discusión que viene de la nada y la otra persona se queda completamente descolocada ante la situación y nuevamente se va a defender porque a lo mejor la otra persona tampoco tiene todos los recursos y desde ahí las relaciones se erosionan. Es decir que relaciones que a priori están basadas en el amor terminan teniendo un coste emocional tan elevado, tan elevado que que yo al final necesito alejarme de las personas. Yo siempre digo que para que una relación funcione, vamos a decir, para que una relación prospere, y me da igual si es sentimental, familiar, social, tus virtudes deben pesar más que tus defectos. Y para tus defectos yo debo tener recursos, si no una relación no es gratificante.
Podríamos estar hablando de habilidades de comunicación, de comprensión, de respeto, de paciencia, pero al final es tener recursos para relacionarme con alguien como tú y poder desde ahí disfrutar la relación.
[01:05:57] Speaker A: En el tema de la comunicación, y es uno de tus pilares también, es la asertividad.
Muchas veces no sabemos comunicarnos asertivamente porque quizá no conocemos lo que es la asertividad y lo comentaste hace rato de una forma, vamos a decir, muy por encima, es pedir lo que no saber pedir lo que necesito o saber decir las cosas de una forma no agresiva, no sumisa, sino con asertividad.
¿Nos puedes hablar acerca del tema de la asertividad?
[01:06:43] Speaker B: Sí, hay una frase marketiniana que a mí me enfada un poquito, que es que la asertividad es aprender a poner límites.
Me enfada porque hay muchas personas con muchísimo miedo en las relaciones que se han creído la idea de que cuando yo aprenda a poner límites entonces mis relaciones van a mejorar. Y esas personas se sienten muy frustradas cuando al final lo que hacen es perder relaciones.
Tú solamente puedes ponerle un límite a alguien sobre quien tengas autoridad.
Un padre le pone un límite a su hijo, un jefe a su empleado, la sociedad a los ciudadanos, porque tienen poder real.
Pero yo no te puedo poner un límite a ti. Yo te podría poner un límite a ti si estás en mi casa, me estás gritando y te digo vete de mi casa. ¿Por qué? Porque estás en mi casa. Pero de adulto a adulto yo no puedo ponerle límites a nadie. Yo puedo defender mis límites, yo puedo marcar, yo puedo conocer mis límites, pero no te puedo poner, porque eso es imponer, no es poner.
Entonces la asertividad es el respeto, el respeto hacia mí y hacia el otro. ¿Por dónde empezamos a trabajar la asertividad? Por la autoasertividad. ¿A quién sí le tengo que poner límites? A mí misma, es a mí a quien le tengo que poner límites. La primera, porque permitimos cosas, hacemos cosas que nos hacen traicionar nuestro respeto hacia nosotros mismos. Y ahí es donde nuestra baja autoestima va creciendo y creciendo cada vez más. Entonces aprender a hacer peticiones desde el respeto y desde respetarme a mí, a saber defender mis intereses, a conocer conocer mis intereses. Porque hay situaciones cotidianas, chicos, ¿Dónde vamos este fin de semana? ¿A cenar? No sé, lo que digáis, yo me adapto a todo. Hay veces que no tenemos ni siquiera un criterio definido para no tener que defenderlo.
La sensibilidad se empieza a trabajar desde ponernos límites a nosotros mismos, desde conocer nuestras preferencias y desde encontrar habilidades para comunicarla. Y habrá situaciones en las que tenga que defender mi límite y decirte, si sigues gritándome, no voy a seguir hablando contigo. Pero eso no es ponerte un límite.
Entonces, en general, la asertividad no se entiende bien, porque no tenemos interiorizado lo que es el respeto hacia nosotros mismos. Y desde ahí, si tú no me respetas, yo tampoco te respeto a ti. Con lo cual, si me acabas de gritar o me acabas de atacar, yo contraataco. Y eso no es ser asertivo. La asertividad es el punto intermedio entre la sumisión y la agresividad.
Y hay muchas personas que creen que ser asertivo es ser pasivo agresivo. Y eso no es asertividad.
[01:09:15] Speaker A: Claro, sí, ahí la asertividad entra dentro del tema de la comunicación. Y muchas veces las relaciones personales se ven afectadas porque no tenemos buena comunicación, porque de repente parece que somos sinceros, pero a la vez eso suena violento para los demás, o pueda percibirse como una falta de respeto.
La asertividad es la única herramienta para la comunicación, vamos a decir, sana en las relaciones.
[01:09:55] Speaker B: Podríamos decir que es la capa externa. La asertividad es un resultado, no un objetivo en sí mismo. Antes trabajaríamos la autenticidad.
Y la autenticidad, yo siempre digo que la autenticidad es para quien se la puede permitir. ¿Por qué la mayoría de las personas no se pueden permitir ser auténticas? Porque en el momento en que sale a la luz la agresividad reprimida, los juicios de valor, la envidia, los celos, todo eso feo que no nos gusta de nosotros, entonces reprimimos. Yo ya no puedo ser transparente, ya no puedo ser auténtico, porque en el momento en que sea auténtico, tú te vas a marchar.
Entonces yo primero me trabajo. Es como una cañería llena de agua sucia que yo voy limpiando poco a poco. Y cuando yo ya me veo lo suficientemente sana, entonces me arriesgo a ser auténtica. Carl Rogers dice que nuestra autenticidad. Decía. Decía que nuestra autenticidad invoca la autenticidad del de enfrente, me quito la careta y te demuestro que es seguro ser auténtico.
[01:10:53] Speaker A: OK, con esa frase nos vamos a un corte. Estamos en Cuento Contigo hablando hoy de inteligencia emocional con Isabel Torres.
Regresamos.
Bien, continuamos en Cuento Contigo estamos hablando con Isabel Torres acerca de inteligencia emocional.
Hablabas de la autenticidad antes de salir a corte, pero a muchas personas no les gusta, como bien comentabas, de que uno sea auténtico y eso va reduciendo también tus alcances en cuanto a tus relaciones.
Muchas personas van con el grueso de las personas y acá en México decimos son bandera porque van hacia dónde va el viento y muchas veces la autenticidad sobre todo te hace una persona que no le gusta tu forma de manifestar tus ideas y sobre todo ante las redes sociales, pues empieza una situación ya de odio, de respuestas de odio y demás.
¿Cómo ves tú la inteligencia emocional en el manejo de las redes sociales?
[01:12:51] Speaker B: Muy importante, muy importante. A mí eso se me atascó en un momento, tuve que crear recursos específicos cuando yo empecé a tener una cierta relevancia en redes sociales, porque hay personas muy hábiles en intentar, vamos a decir, atacar tu línea de flotación. Es decir, hay personas que atacan aspectos que a ti no te duelen especialmente si tú me atacas por mi peso o por mi aspecto físico, obviamente no me va a doler, pero si tú me dices que estoy intentando que los chavales se suiciden, por ejemplo, me va a doler mucho porque estás atacando mis valores fundamentales.
Entonces ya no es tanto saber gestionar el daño que te puedan hacer, sino la sorpresa que te causa que haya personas tan tremendamente hábiles intentando hacer daño como proyección de su propio malestar, o sea, ese poder tóxico que ellos adquieren, que ellos reciben al sentir que están haciendo daño a los demás, esa crueldad amparada por esa pantalla, porque saben que no va a haber una repercusión, que simplemente son adictos a sentir que están dañando a otras personas.
Para eso hay que tener recursos específicos y yo siempre decía referido a esto, que cuando alguien te ataca en aquello que te duele de verdad, es como si te hubieran lanzado una bola de barro.
El tema está en que la ropa te la han manchado, porque no somos de piedra, el tema está en qué vas a hacer con ese barro, si lo vas a utilizar para crecer. Al final te va a tocar lavarte la ropa, obviamente, pero ¿Qué vas a hacer con eso? ¿Vas a construir algo útil? ¿Vas a crear un recurso nuevo para ti? ¿Vas a utilizar ese daño que te han hecho para enseñar a otras personas? Cada vez que yo he conseguido hacer esto, cada vez que a mí en redes sociales me han hecho bullying, para que yo pueda enseñar a un niño a defenderse del bullying, yo ya he hecho algo que para mí es útil. Le he encontrado un propósito, le he encontrado un sentido. Y obviamente, desde saber qué necesitamos en ese momento, porque hacernos los duros a lo mejor no, pero un poquito de calor y de ánimo de las personas que me quieren, jolín, mira lo que me han dicho. Y ese confort que te da el recibir ese apoyo también forma parte de esas habilidades. En definitiva, saber qué necesitamos, porque aquí estamos hablando de crecer ante la adversidad.
Esto es resiliencia, crecimiento postraumático. Si nosotros tenemos ese enfoque proactivo de la vida, al final vamos a encontrar los recursos, vamos a crear los recursos para adaptarnos. Y paradójicamente, a nivel relacional, nos vamos a dar cuenta de que aumenta nuestra capacidad de influencia positiva sobre el entorno. ¿Por qué? Porque estamos influyendo positivamente sobre nosotros.
[01:15:23] Speaker A: Sí, has tocado un tema fundamental que es el bullying, y sobre todo, cómo podemos.
Más bien la pregunta es, ¿Podemos entrenar nosotros a nuestros hijos en inteligencia emocional precisamente para puedan ellos generar mecanismos de defensa o herramientas y recursos ante ese tipo de situaciones?
Estamos hablando de crianza igual.
[01:15:58] Speaker B: Sí, fíjate, aquí nos sirve la misma metáfora del coche. Hay una parte con respecto a nuestros hijos que sería control directo y otra parte que sería control indirecto o ausencia de control. Nosotros no podemos influir quizá sobre qué hace el centro al respecto en un caso de bullying. No podemos influir en la persona que le hace bullying a mi hijo. Y habrá cosas en las que yo a mi hijo le pueda acompañar y educar y otros aspectos que va a tener que desarrollar él solo. Entonces tengo que tener muy claro dónde sí puedo intervenir y dónde no puedo intervenir. En el acompañamiento. No tengo garantías absolutas de que lo que yo haga por mi hijo vaya a ser la solución. Pero mi hijo por sí solo tampoco tiene esto. Entonces es que es un enfoque muy integral. Ante una situación tan complicada. No existen recursos rápidos, no existen soluciones fáciles. Aquí ¿Qué recomendaría yo a los padres? Haz lo que sí puedas hacer. Lo que sí puedes hacer, es decir, el acompañamiento que le das, la capacidad para que tu hijo se entienda a sí mismo, la capacidad que tiene tu hijo para poder pedir ayuda, para poder crecer ante la adversidad, para que no afecte a su autoestima la situación dura que está viviendo. Sería parecido a lo que necesitamos los adultos, solo que con el apoyo fundamental de los padres. Porque yo he acompañado a muchas personas que han sufrido bullying en la infancia, que han terminado haciéndose bullying a sí mismos y eso es la mayor maldición que puede tener una persona, cuando tu mayor enemigo eres tú y has terminado interiorizando tanto esos actos de crueldad que al final tú te has convertido en la persona que se hace bullying a sí misma. Con lo cual aquí los padres sí necesitamos mucha responsabilidad afectiva hacia nuestros hijos, de decir me tengo que trabajar para poder darle ese acompañamiento.
[01:17:42] Speaker A: Allí, sobre todo dentro de las competencias que acompañas está lo que es la escucha activa y la empatía.
Y en el tema de escucha activa yo considero que es un tema fundamental con los hijos, el escucharlo, pero viéndolo a los ojos. Escúchalo con los ojos, que él sienta realmente el interés y que es importante para ti escuchar a tu hijo.
Entonces, ¿Qué nos puedes decir acerca de la escucha activa y la empatía en el trabajo de la inteligencia emocional?
[01:18:23] Speaker B: Sobre la escucha activa y la empatía diría que no se entienden realmente, o sea que en general no sabemos realmente qué es la escucha activa. No es simplemente la capacidad de prestar atención, por ejemplo, a través de la mirada, de esa escucha centrada. Es la capacidad de ver, de escucharte sin mi propio mapa, sin que yo esté transformando esa información que tú me estás dando. Es ser capaz de ver las capas, no solo el mensaje.
Claro, si yo estoy demasiado presente, yo estoy transformando el mensaje, lo estoy adaptando a como soy yo. Eso no se escucha real, eso es, vamos a decir, como intentar sintonizar, es como una traducción simultánea. Cuando yo realmente soy capaz de hacer escucha, una escucha meditativa, una escucha con vacío interior absoluto, sin pensar en paralelo, es cuando yo no solamente veo tus palabras, veo tus emociones, veo tus actitudes, veo tus creencias, veo tus miedos, veo tu nivel de autoestima, veo tu paradigma, lo veo todo. Es la escucha más real que podemos hacer porque no está contaminada por nuestro mapa.
Y la empatía, tendemos a pensar que la empatía nos desgasta porque no diferenciamos entre empatía emocional, empatía intelectual y compasión empática. La compasión empática es de lo que carece un psicópata, por ejemplo, es decir, tu dolor no le duele, pero un psicópata puede ser buenísimo en leerte emocional e intelectualmente y gracias a eso poder manipularte mejor.
Entonces hay veces que creemos que la empatía es el contagio emocional.
Contagio emocional es cuando yo conecto contigo tanto que resueno con tus emociones y tus emociones me desgastan. Y hay muchas personas que tienen el talento de la empatía, esa capacidad sobresaliente, y por no trabajar el contagio emocional, reniegan de este talento tan maravilloso que es la capacidad de conectar en profundidad con el otro. ¿Por qué? Porque no confían en el otro, o sea, si yo no confío en ti y en tu capacidad para sobreponerte al dolor, tu dolor me duele tanto que me tengo que proteger de ti, por desgracia.
Entonces no sabemos manejar la empatía porque no conocemos realmente cuál es la mejor forma de usar la empatía y por desgracia hay muchísimas personas que sufren por este recurso fundamental.
[01:20:37] Speaker A: Sí, sobre todo ante una persona que está, vamos a decir, pasando por algún duelo o una pérdida o lo que sea, ¿No? Son pocas las personas que dicen, no, es que a mí no me gusta esos temas, prefiero mantenerme al margen. Pero volvemos a la situación que habíamos comentado, no todas las personas que te quieren saben cómo acercarte en situaciones difíciles y sobre todo proporcionarte lo que estás necesitando en el momento, que quizás es la pura escucha activa, o quizás un abrazo o quizá, no sé, que no lo juzguen a uno. Entonces es saber acercarse con inteligencia emocional, vamos.
[01:21:32] Speaker B: ¿Sí? Y no protegernos, porque si a mí me da miedo tu dolor, me voy a enfriar, voy a activar una capa de racionalización y entonces no conecto contigo, entonces no se me ocurre preguntarte ¿Qué necesitas en este momento en el que estás sufriendo? ¿Qué necesitas de mí? ¿De qué manera puedo apoyarte? Ay, pues es que No lo sé. ¿Pues qué quieres? ¿Un abrazo? ¿Quieres distracción? ¿Quieres que pensemos sobre ello? ¿Quieres que nos divirtamos? ¿Quieres que te escuche? Simplemente te doy opciones para que tú me digas que quieres, pero te lo pongo fácil porque tú eres el que está sufriendo. Para eso necesito inteligencia emocional y una buena relación con mi propio dolor.
[01:22:08] Speaker A: Hay quien se encierra en el dolor y no quiere ver a nadie, absolutamente a nadie.
Y quizás es por eso mismo de la no confianza, no mostrarse vulnerable, el quizás suponer que se va a juzgar la situación y a la persona. Entonces, qué interesante es esto.
Te voy a hacer una pregunta.
Mencionabas también, no recuerdo si lo mencionaste, pero lo leí, la relación de ayuda en las competencias. ¿A qué te refieres con eso? ¿Me lo contestas en un rato?
[01:22:51] Speaker B: Perfecto.
[01:23:26] Speaker A: Bien. ¿Qué pensaste, Isabel? ¿A qué te refieres con la relación de ayuda en tus competencias?
[01:23:33] Speaker B: Vale, a mí me gusta utilizar un ejemplo para que entendamos realmente cuál es el rol de una persona que hace relación de ayuda. Me gusta compararlo con una matrona en un parto.
Una matrona en un parto no es la protagonista de una situación. Los protagonistas son la madre y el bebé. La matrona podríamos decir que es una persona que facilita un proceso. Una persona que hace relación de ayuda es una persona que facilita un proceso. ¿Cuál? El de conectar a la persona con sus recursos para resolver su problema. Aquí tenemos que intentar salirnos del rol de salvador, porque si no nos vamos a dar un protagonismo que no sería el correcto y que condicionaría el proceso de hacer relación de ayuda. Para poder hacer relación de ayuda tienes que tener fe en el ser humano y en su potencial. No confianza, fe, que son palabras mayores, que es el deseo de creer, la decisión de creer en la otra persona. Porque si no vas a tomar demasiado protagonismo, vas a liderar un proceso que le corresponde a la persona. Entonces, si tú tienes esa confianza y esa fe en la persona y en sus recursos, vas a poner en juego una serie de habilidades que hagan que la persona conecte con los recursos que cree que no tiene porque está dentro de su problema.
Y ahí estaría la escucha activa, ahí estaría la capacidad de acoger sin juicios de valor a la otra persona, la capacidad de mostrarle a la persona lo que la persona te está diciendo, pero colocadito para que la persona entienda su situación de una forma un poco más clara y acompañarla a revisar cuáles son sus opciones o cuáles son los recursos que todavía no tiene desarrollados. Para nosotros poder hacer escuchar, perdón, para nosotros poder hacer relación de ayuda tenemos que estar muy trabajados, si no, lo único que tenemos son las buenas intenciones y el amor, pero no necesariamente las competencias.
[01:25:22] Speaker A: De repente las buenas intenciones y el querer ayudar no son suficientes si no sabemos cómo, cómo llevarlas a cabo. Y sobre todo me vino ahorita la idea del caballero que quiere rescatar a la princesa, digo, ahí es saber en qué momento si es bienvenida tu ayuda y de qué forma la vas a brindar.
Porque muchas veces uno puede decir no, pues yo trabajé mi inteligencia emocional y yo estoy capacitado para poderte ayudar, pensar eso y muchas veces la inteligencia emocional se trabaja para uno y no necesariamente la podemos transmitir a otros. En ese sentido, ¿Cómo hacer conciencia en otras personas para trabajar esto mismo?
[01:26:24] Speaker B: Claro, es que esto es muy complicado porque no todo el mundo desea o no todo el mundo confía en sí misma lo suficiente como para para salir de la actitud de víctima.
Entonces, si nosotros nos vamos a una situación muy concreta con lo que tú planteabas al principio, vámonos por ejemplo a una situación en la que una persona me cuenta un problema, yo no sé lo que la persona me está pidiendo cuando me cuenta un problema. Por eso hay veces que damos un consejo que la persona no nos ha pedido y se cierra es que yo no te he pedido consejos, es que a lo mejor la persona solamente se quería desahogar o quería ser escuchada sin juicios o quería simplemente que tú a la persona le ah, vale, entonces lo que me estás diciendo es esto, esto, esto, para que la persona se pueda escuchar a sí misma a través de nuestros labios. Bueno, pues lo primero es saber detectar qué es lo que la persona quiere, porque hay muchas personas que tienen el patrón de respuesta emocional del victimismo y lo único que quieren es que les confirmes que son una víctima. Entonces, si yo ya sé que tú lo único que quieres al contarme un problema es que te confirme que eres una víctima, yo necesito poder ver eso de ti para decidir si te lo quiero dar o no, o a lo mejor no te lo quiero dar y te quiero confrontar con respecto a que percibo en ti una actitud victimista. Obviamente me vas a rechazar porque no es lo que buscabas, pero necesito esa coherencia interior para poder leerte a ti y para poder detectar cuáles son tus necesidades y si estoy dispuesta a dártelo o no, tengo que conocerme muchísimo a mí. Por eso en la estructura de raíces lo último son las relaciones, el buen manejo, la sabiduría relacional, no tanto las habilidades, que también la sabiduría, la capacidad de percibir los matices, la capacidad de leerte en profundidad, la capacidad de conectar contigo cuando eso es necesario y la capacidad de defender mis límites personales si me siento agredido. Todo esto es un resultado natural de todo el trabajo interior que hemos hecho. Si no empezamos por los cimientos, evidentemente no vamos a poder manejar esto bien. Hay una frase budista que me encanta que dice que los seres humanos somos diamantes, nos pulimos con otros diamantes. Me parece muy bonita porque para ser capaz de pulirnos en nuestras relaciones interpersonales tenemos que conectar con ese corazón de diamante que somos nosotros.
Si no trabajamos primero ese soy diamante, soy un diamante, no puedo utilizar mis
[01:28:40] Speaker A: relaciones para pulirme, que es un poco lo que te comentaba. Si yo no trabajo en mí, no soy capaz de dar lo que no he trabajado, lo que no reconozco y lo que no he descubierto en mí. Entonces ahí me vino a la mente con esto que estás comentando de qué importante es la comunicación, vuelvo al tema y sobre todo utilizar las palabras adecuadas, porque comentabas me estás contando esto porque necesitas que te apoye, que te ayude, que te dé un consejo, utilizar en el momento justo al terminar de escuchar, en un momento propicio.
Digo tantas cosas que hay que saber manejar para poder estar en contacto y sobre todo apoyar a otras personas.
Si, ahí estamos en el último bloque. Isabel, me gustaría que nos dieras a conocer.
Imparte cursos, los tienes presenciales, a distancia.
Háblanos acerca de lo que tú haces y cómo ayudas y tus redes de contacto.
[01:30:08] Speaker B: Creamoción es un proyecto que nació hace bastante tiempo, hace más de diez años, y al principio era casi todo presencial en la zona en la que yo vivo pero fue evolucionando con el paso del tiempo. Lo que sí es verdad es que apoyamos a personas adultas, a niños y adolescentes.
Con niños tiene que ser presencial 100%, con adolescentes puede ser presencial online. Y normalmente son, como te digo, cursos largos, pues como una actividad extraescolar. En verano obviamente paramos y en navidades también. Pero el resto del tiempo, una vez a la semana trabajamos en la adolescencia. Y con los niños también, obviamente, sesiones individuales, tanto para adultos, adolescentes y niños. Y luego está Crea Emoción Raíces. ¿Qué es Crea Emoción RaíceS? Podríamos decir que es como un club. Es un club de desarrollo personal donde tú entras y empiezas todas las semanas, estás en una comunidad con personas que buscan exactamente lo mismo que tú, y tú en tu grupo pues vas comentando, vas comentando tus tareas, si te han salido bien, si has descubierto algo. El resto te da apoyo. Esa parte es como muy, muy nutritiva porque siempre hay personas que ya han pasado por donde tú estuviste, que lo entienden perfectamente.
Luego está la parte de la biblioteca de contenidos, donde está todo el contenido grabado por mí, con todos los ejercicios, resúmenes, infografías, es decir, como para la parte más autodidacta. Y luego están las clases en vivo. Esas son online, son una vez a la semana durante una horita y ahí resolvemos dudas, profundizamos en temas. Como son 12 competencias, vemos una competencia cada mes y cuando pasamos todas las 12 competencias, todo ese árbol al completo, iniciamos una segunda ronda, por decirlo así, a mayor nivel de profundidad, para que la persona esté todo el tiempo que quiera estar. Porque como decíamos, al final es un hábito y los hábitos se van cultivando.
[01:31:56] Speaker A: Es interesante esto que comentas del hábito y de las rutinas, porque a fin de cuentas necesitas ir entrenando, practicando.
No sé si error, acierto, error, acierto, pero cada vez más vas obteniendo un mejor nivel dentro de tu propio autoevaluación, autoconocimiento.
¿Con qué te gustaría cerrar este programa, tu programa?
[01:32:28] Speaker B: A mí me gustaría decir que si realmente una persona siente malestar en su vida y quiere ponerle remedio y ya ha trascendido esa parte victimista de no, la culpa la tienen los demás, no es tanto de buscar culpables, sino de buscar recursos. Si yo me pongo nota en nivel de satisfacción en mi vida y hay áreas de mi vida donde la nota no es muy alta. Y yo ya he tomado conciencia de que eso es un indicador de que me faltan recursos. Búscalos porque están a tu alcance. Usa el sentido común, usa el sentido práctico, porque al final los recursos están ahí. Pero cuidado con la visión de un libro. Me va a cambiar la vida.
Porque ese subidón de adquiero un recurso y creo que me va a cambiar la vida puede pasar espontáneamente, pero no es lo normal. Es como el equivalente. No quiero perder peso, me hago la liposucción. Es como una especie de recurso, de atajo que cogemos.
Realmente necesitamos que sea un hábito. Y yo desde aquí invito a todas las personas que me estén escuchando ahora mismo a que busquen ese recurso, a que busquen esa estructura. Y probablemente va a llegar el momento en que digan, no, es que ya no lo quiero soltar. Ya forma tan parte de mí que realmente quiero vivir desde aquí. Ese sería mi mensaje.
[01:33:41] Speaker A: Hablaste y nada más. Voy a utilizar un minuto. ¿Que es lo que nos queda?
Hablaste de que depositamos la culpa en otros, pero cuando descubrimos que yo soy el que va cargando la culpa, ¿Qué recomendarías tú? En un minuto nos interesa tu opinión.
[01:34:00] Speaker B: La culpa solo es un indicador de que no estás actuando acorde a tu sistema de creencias. La culpa lo que hace es estorbar. La culpa es como el piloto que se te enciende en el coche que te dice que te falta gasolina.
Me siento culpable porque no estoy actuando acorde a mi sistema de creencias. Entonces, si yo utilizo la culpa como mecanismo de castigo, lo que estoy haciendo es añadir carga emocional al problema. Entonces, aparta la culpa y ponte las pilas. La culpa no es necesaria. Solamente te está diciendo que no estás actuando acorde a lo que tú crees. Solo es un piloto que se enciende. Es como la preocupación que te dice que debes ocuparte de algo.
Sentimiento de culpa porque, jolín, me pisaste, me siento culpable. Te invita a una reparación. Que yo me fustigue permanentemente con el sentimiento de culpa solo es procrastinar desde la idea infantil de que si me meto en la cárcel de la culpa, cuando salga del sentimiento de culpa puedo volver a hacer lo mismo.
Entonces vamos a quitarla. No sirve.
[01:35:01] Speaker A: Bien, Isabel, muchísimas gracias por todo esto. Fue demasiada información, muy poco tiempo, pero sobre todo lo más importante. Nos invita a la reflexión y a tomar acción en nuestro bienestar, en la transformación de nosotros como persona para tener mejores relaciones con las personas que nos rodean. Muy agradecido, la verdad, Isabel, por tu tiempo, tu generosidad y por compartirte con la comunidad Cuento Contigo. Muchas gracias.
[01:35:37] Speaker B: Muchas gracias a vosotros también por este ratito tan agradable.
[01:35:41] Speaker A: Gracias. Y comunidad Cuento Contigo, nos vemos el próximo domingo. Recuerden, estamos en Cuento Contigo, Naomedia TV y Global Media.
Buen día.